En el devaneo sinsentido de las ribereñas olas el agua me socava y mientras acaricia su diadema de flagrante poder, me invita y la acompaño segura,... esclarecida tal vez; sin embargo, en la contradicción permanente de vivir, busco un punto de apoyo, imagino todavía un espacio, sigo...
jueves, 7 de mayo de 2009
¿Por qué MÚSICA de REFERENCIA?
Músicos en Campana, de Campana, para Campana.
Entender referencia como la relación, dependencia o analogía de una cosa respecto de otra, es comenzar a plantearse en términos de compromiso, la búsqueda de la respuesta al interrogante planteado.
¿Por qué Música de Referencia?, porque como todo fenómeno cultural que, por su naturaleza, va revelando identidades, la música ofrece, tal vez, más indicadores sociales de los que advertimos. Y aclaro que esta visión particularísima tiene que ver con el tema que me interesa y sólo eso; no es, ni pretende ser, un tratado socio-político-cultural de resultados concretos ya que carezco de todas las competencias necesarias para tales efectos.
Veo con la tristeza y la resignación del veterano de la vida -soy una veterana de la vida- que aquí, en Campana, la música en su conjunto, no tiene el espacio que merece considerando el rol fundamental que cumple en el medio. Y me atrevo a sostener esta hipótesis en vista de la escasa información que resulta de los medios tanto oficiales como privados, respecto de las actividades desarrolladas por nuestros artistas. Así, veo desde hace mucho tiempo que por ejemplo, LOS CAYOS, grupo musical que trabaja desde hace más de 20 años por y para la música (*), no son difundidos, conocidos o promovidos en la medida en que deberían y sí, otros artistas de calidad. Estimo que la prensa -insisto, oficial y privada- desatiende el rol de comunicador social y se sienta a esperar que los interesados, en este caso nuestros artistas y particularmente los que no forman parte de la elite permanente, le lleven la hojita que deben publicar en los distintos medios y siempre teniendo en cuenta, los recursos de éstos para acceder a tal o cual plaza de difusión.
No busco explicar esta especie de indiferencia o indolencia frente a un proceso cultural que, más allá de la publicidad o crédito que pueda dársele, sigue desarrollando su estructura transformadora, su caída inexorable hacia el alma, nuestra alma; sino invitar a todos a participar activamente de los eventos que vayan aconteciendo para mirar del lado de adentro lo que se produce a nivel de Música pero en TODOS los géneros.
La marca de referencia que estos músicos ya han dejado en nuestra cultura es imborrable, es innegable, nos trasciende y esto es lo maravilloso. La magia que los asiste tiene que ver con el trabajo denodado e incansable, con la autogestión en nombre del compromiso asumido; tiene que ver con el respeto por quienes tratamos de acompañarlos siempre y por aquellos que ni siquiera han oído su nombre, tiene que ver con el profesionalismo con que operan en cada producto, con el sacrificio y crecimiento permanentes. Hay algo de lo que LOS CAYOS ya no pueden escapar: y esto es haber perdido su arte en nuestras manos, pues ya no les pertenece, pertenece a todos, son la referencia del lugar en el que vivimos, porque en cada tema vibra el color local, el humo de las chimeneas de siempre, el metálico sonido de los productores de dinero, el río que corre a la vera de nuestra vida, el hombre, la máquina y el artista.
Entender referencia como la relación, dependencia o analogía de una cosa respecto de otra, es comenzar a plantearse en términos de compromiso, la búsqueda de la respuesta al interrogante planteado.
¿Por qué Música de Referencia?, porque como todo fenómeno cultural que, por su naturaleza, va revelando identidades, la música ofrece, tal vez, más indicadores sociales de los que advertimos. Y aclaro que esta visión particularísima tiene que ver con el tema que me interesa y sólo eso; no es, ni pretende ser, un tratado socio-político-cultural de resultados concretos ya que carezco de todas las competencias necesarias para tales efectos.
Veo con la tristeza y la resignación del veterano de la vida -soy una veterana de la vida- que aquí, en Campana, la música en su conjunto, no tiene el espacio que merece considerando el rol fundamental que cumple en el medio. Y me atrevo a sostener esta hipótesis en vista de la escasa información que resulta de los medios tanto oficiales como privados, respecto de las actividades desarrolladas por nuestros artistas. Así, veo desde hace mucho tiempo que por ejemplo, LOS CAYOS, grupo musical que trabaja desde hace más de 20 años por y para la música (*), no son difundidos, conocidos o promovidos en la medida en que deberían y sí, otros artistas de calidad. Estimo que la prensa -insisto, oficial y privada- desatiende el rol de comunicador social y se sienta a esperar que los interesados, en este caso nuestros artistas y particularmente los que no forman parte de la elite permanente, le lleven la hojita que deben publicar en los distintos medios y siempre teniendo en cuenta, los recursos de éstos para acceder a tal o cual plaza de difusión.
No busco explicar esta especie de indiferencia o indolencia frente a un proceso cultural que, más allá de la publicidad o crédito que pueda dársele, sigue desarrollando su estructura transformadora, su caída inexorable hacia el alma, nuestra alma; sino invitar a todos a participar activamente de los eventos que vayan aconteciendo para mirar del lado de adentro lo que se produce a nivel de Música pero en TODOS los géneros.
La marca de referencia que estos músicos ya han dejado en nuestra cultura es imborrable, es innegable, nos trasciende y esto es lo maravilloso. La magia que los asiste tiene que ver con el trabajo denodado e incansable, con la autogestión en nombre del compromiso asumido; tiene que ver con el respeto por quienes tratamos de acompañarlos siempre y por aquellos que ni siquiera han oído su nombre, tiene que ver con el profesionalismo con que operan en cada producto, con el sacrificio y crecimiento permanentes. Hay algo de lo que LOS CAYOS ya no pueden escapar: y esto es haber perdido su arte en nuestras manos, pues ya no les pertenece, pertenece a todos, son la referencia del lugar en el que vivimos, porque en cada tema vibra el color local, el humo de las chimeneas de siempre, el metálico sonido de los productores de dinero, el río que corre a la vera de nuestra vida, el hombre, la máquina y el artista.
Pero yo, qué más puedo decirles?. Amigos, siempre hay un sillón a mano y el conocido del amigo de alguien que por ahí puede "pasar algún temita" para escucharlos, para conocerlos de a poco, para entrar a ese mundo virgen tan particular y abrigado en donde todavía hay tanto por hacer.
Recomendados: Inútil, A nadar, Arriba, Fugáz, 80km -maxi-
(*)Género Musical: Mmmmmmm, qué dificil!, Rock, Jazz .... música de esta ribera, música ... oh!
viernes, 1 de mayo de 2009
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